Balcón de los atunes

 

Prof. máxima: +40m

Dificultad: avanzado

La peculiar forma de esta pared es lo que da el nombre a la inmersión, ya que describe en todo su desarrollo pequeñas terracitas o balcones donde pararse y poder observar la gran cantidad de vida que encontraremos en el azul.

Esta pared se encuentra muy cerca de La Catedral, por lo tanto la inmersión la podremos realizar entrando desde tierra o bien con nuestra embarcación. En cualquier caso, el inicio es el mismo, pues descenderemos sobre un fondo de arena y navegaremos unos metros hasta situarnos sobre el veril.

 
 

El espectáculo en el Balcón de los Atunes está asegurado:

Atunes o sierras (Sarda sarda), medregales (Seriola rivoliana), bicudas (Sphyraena viridensis), juréles (Pseudocaranx dentex), meros (Epinephelus marginatus), ábades (Mycteroperca fusca), grandes bancos de bogas (Boops boops) y gueldes (Atherina presbyter), que sirven de alimento a los pelágicos, y que en ocasiones nos rodearan dando lugar a una sensación difícil de describir, lo interesante de esta inmersión está más en la observación y el estar atento, que en el recorrido en sí, pues todas estas especies se aprovechan del paso de la corriente de la zona.

Esta pared tiene una profundidad de 45m, pero nosotros nos mantendremos en una cota de entre 30m a 35m. En pocas ocasiones he aleteado tan poco y visto tantas cosas diferentes.

De regreso a Playa Chica, atentos al fondo de arena, angelotes (Scuatina scuatina) y tembladeras (Torpedo marmorata) andan en la zona totalmente camuflados, es el momento de localizarlos.


 

 

 

 

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